Flujo de Pamplona a Pompeya


Pompeya simboliza la condición Humana, lo vulnerable que es el hombre frente a la naturaleza, la fragilidad de la vida y la belleza de la muerte. Una ciudad urna de cristal y terracota, cuerpos petrificados danzando en la memoria de los tiempos, simbolizando el pasado viviente y eterno. Pamplona es el futuro, es la ciudad sobre el desierto, el mundo que emerge del olvido. Un hombre jugando con un perro, festejando el prodigio de la vida, un hombre y un perro de piedra de carrizo o terracota. El nuevo Perú emergiendo del silencio con alegría, encarnando un pasado que lo toca desde todas partes.